domingo, 5 de marzo de 2017

Familia Macanaz Maldonado: los últimos Gudiel de Vargas. Capítulo I.- Genealogía y relaciones familiares en la primera mitad del siglo XIX

FAMILIA MACANAZ MALDONADO:
LOS ÚLTIMOS GUDIEL DE VARGAS

CAPÍTULO I.- GENEALOGÍA Y RELACIONES FAMILIARES
EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX

Como hemos tratado en anteriores ocasiones, los Gudiel de Vargas poseyeron la Casa de Iván de Vargas en Madrid, parroquia de San Justo[1], desde 1598, razón por la cual gozaron de la cuarta llave del sepulcro de San Isidro hasta finales del s. XIX, aunque el apellido quedara sucesivamente postergado por herencia femenina tras los patronímicos César, Lorenzo de Pedrosa, y finalmente Macanaz Maldonado, última rama familiar propietaria hasta la pérdida de tan singulares bienes en 1893. Con este capítulo iniciamos un extenso análisis de la familia Macanaz y Maldonado, y de la historia decimonónica del inmueble madrileño y la llave isidril anexa. Comenzamos ahora trazando los vínculos genealógicos y las relaciones intrafamiliares en la primera mitad del s. XIX.

A finales del s. XVIII heredó el inmueble Isidra[2] Tomasa Lorenzo de Pedrosa y César Gudiel de Vargas, casada con el alto funcionario y futuro ministro de Gracia y Justicia Pedro de Macanaz y Macanaz, con quien tuvo tres hijos: María Luisa, Isidro y Gabino Macanaz Lorenzo. El primogénito varón Isidro nació el 28 de febrero de 1797 y su hermano Gabino el 20 de febrero de 1799, ambos en Madrid.[3] Las anotaciones familiares[4] sitúan el nacimiento de María Luisa en 1795. En 1801 el hijo Isidro figura como titular de los vínculos del Mayorazgo familiar relacionados con los Vargas madrileños –parece por tanto que su madre Isidra estaba fallecida[5]-: el de Ana de Vargas con sus casas principales en San Justo –testamento de 1563-, obtenida por sus sobrinos mediante sentencia de 1596 con toma de posesión en 1598-; y el heredamiento del Molino de la Hoz (Las Rozas, Madrid),[6] ganado por sus abuelos Tomás Lorenzo de Pedrosa y María Jesús César Gudiel de Vargas mediante sentencia de 1777, gracias a lejanos entronques sanguíneos de María Jesús con los fundadores del mayorazgo en el s. XVI. En 1802 la familia vivía en la Casa de Iván de Vargas -perteneciente al legado de Ana de Vargas- donde aparece domiciliado de Pedro Macanaz.[7]

Los hermanos Macanaz Lorenzo fueron testigos directos de profundos cambios históricos.[8] A finales del s. XVIII, su padre se asentó en la Corte bajo el abrigo del también murciano Floridablanca y desde su cargo en el Tribunal de la Contaduría consiguió situarse en el grupo de confianza del príncipe de Asturias –futuro Fernando VII-.[9] Según la tradición familiar, su hija María Luisa fue amadrinada por la reina María Luisa de Borbón-Parma, esposa de Carlos IV[10].

 Así, el 5 de abril de 1808 Macanaz y el también diplomático Vallejo acompañaron al infante dos Carlos a la proyectada recepción de Napoleón Bonaparte en Burgos, con la misión de sondear las intenciones del gran corso. Tal encuentro nunca tuvo lugar y finalmente Fernando acudió a Bayona -20 de abril- con el resultado conocido por todos. Pedro acompañará al Deseado en su destierro en Valençay, donde jugó un importante rol no exento de contrariedades[11]:

“Desempeñando funciones de intendente de la casa del rey, fue enviado a París por Fernando VII a resolver los problemas derivados de los múltiples retrasos y las menguadas rentas prometidas, una comisión por la que fue detenido tras haber sido sorprendido en varias tertulias hablando de los asuntos de España[12]. Recluido en el castillo de Vicennes desde septiembre de 1808 hasta mayo del año siguiente, fue puesto en libertad vigilada por la policía parisina, quien permitió la llegada de sus tres hijos, Isidro, Gabino y María Luisa, tras el fallecimiento de su mujer”[13].

Así, los niños iniciarían un incierto periplo en la Francia napoleónica. De este periodo, las anotaciones familiares reflejan lo siguiente: “María Luisa Macanaz tuvo dos hermanos: Isidro que acompañó a su padre en el destierro y Gabino que murió joven. Mª Luisa Macanaz fue muy desgraciada, se quedó huérfana de madre creo que ocho meses después de nacer su hermano Gabino. Cuando Pedro Macanaz se va con Fernando VII al destierro, ella con sus dos hermanos residen en París cuidados por una amiga de su padre que es condesa”.

Lo anterior parece coincidir con la narración de Precioso: “Hasta su nombramiento posterior como negociador en Valençay, las pocas noticias que hemos localizado nos sitúan a don Pedro preocupado por la formación de sus hijos, tarea que compartiría con una mujer francesa que poco a poco fue ganando la confianza del español”[14], aunque las fuentes del investigador murciano resitúan a la condesa como modista: une marchande de modes de Paris qu'avait pu occuper désoeuvrement, acquit une si grande influence sur lui, qu'il la fit venir à madrid, sous nom suisse[15].

Parece ser que la francesa, llamada Luisa Petit o Robinet, mantuvo una relación extraconyugal con Macanaz, a quien seguiría en su vuelta a España en 1814, ya Pedro como ministro del repuesto Fernando VII: “Don Pedro Macanaz, ministro de Gracia y Justicia, tenía en su casa una ama de gobierno llamada Luisa de Robinet, de nación francesa, que le había seguido de su patria con humos y repulgos de Señora”[16].

La pintoresca pareja, suponemos que con los hijos de Pedro, se radicaron en una casa de la calle de la Madera en Madrid[17], donde tuvo lugar una escena insólita que significó la caída en desgracia de Macanaz:

“D. Pedro Macanaz, primer ministro de Gracia y Justicia del rey Fernando después de su regreso de Francia, tenía en su compañía una especie de ama de gobierno, en la que había depositado su entera fe. El rey recibía continuas quejas de la corrupción que reinaba en la distribución de varios empleos, con los que traficaba aquella mujer; el ministro no lo ignoraba todo. Los cortesanos dieron un día noticias tan exactas, indicaron con tales señas en punto donde se había depositado la suma recibida en recompensa de un favor vendido, que el príncipe quiso convencerse con sus ojos: seguido de un escribano llamado Negrette trasladóse en persona a casa de Macanaz, y se apoderó del oro y de los papeles del ministro.”[18]

“Terciaba la Luisa cuando vacaban los destinos más lucrativos, y ajustada la cantidad y depositada en casa de don Jaime Dot, comerciante, y de otras personas, con anuencia de Macanaz, recaía la plaza en el generosos pretendiente. A fuerza de repetir el escándalo habíase divulgado tan infame tráfico por la corte, y hasta los mismos partidarios del realismo murmuraban el que el ministro no tuviese más disimulo a falta de virtud. Llegó el crimen a oídos del rey por diferentes conductos, y aunque sordo al principio, conoció después que sus autores comprometían con su imprudente publicidad el decoro del gobierno, y resolvió poner remedio de un modo ruidoso que sofocase con el asombro el grito de indignación que había despertado la conducta del ministro. El día 8 de noviembre levantóse Fernando muy de mañana, como en varias épocas acostumbraba, y salió de palacio a pie, y sin distintivo alguno, en compañía del duque de Alagón, y llevando a larga distancia un numeroso piquete de granaderos de la guardia. Llegado el rey a la casa de don Pedro Macanaz, sorprendióle en el mismo lecho[19], y pidiéndole las llaves de su escritorio recogió cuantos papeles en él había, y entre ellos una carta de reciente fecha, en la que ofrecía cierta persona doce mil reales que había depositado en casa de don José Estanga, vecino de Calatayud, por un empleo que solicitaba. Puestos en manos del escribano que acompañaba al monarca los documentos, correspondencia y demás escritos de Macanaz, intimóse a éste su arresto; y regresó Fernando a su alcázar, dejando llenos de admiración y terror a los cortesanos”.[20]

A pesar de tan vívidas descripciones, otros autores más templados ven una finalidad política tras esta inaudita actuación policial regia y el desmantelamiento de la supuesta red de compra de cargos públicos. Así, el historiador y periodista Antonio Pareja sitúa a Macanaz como el “único secretario que se había mostrado partidario a restablecer bajo una forma aceptable y templada el gobierno representativo[21], en armonía con lo que el monarca había ofrecido solemnemente en el Manifiesto de Valencia. (…) Indudablemente, la causa principal de estos castigos había de buscarla en la persecución política más que en el cohecho o prevaricación, puesto que en el decreto se decía que el ministro había sido infiel al monarca en una época en que, por su desgraciada suerte, necesitaba más que nunca del apoyo de sus amados vasallos.[22] Por su parte, la memoria oral familiar habla de una trampa, con fabricación de pruebas falsas para simular un delito que nunca existió[23].
Sea como fuere, mediante decreto de 25 de noviembre de 1814 –el arriba mencionado por Pareja- el Rey cesa de “empleo, sueldo y distinciones” al ministro Macanaz y lo recluye de forma indefinida en el Castillo de San Antón, La Coruña[24]. Asimismo, se ordena la expulsión inmediata de doña Luisa a Francia. Los manuscritos de Mercedes Maldonado describen la situación de la siguiente manera: “Al volver del destierro con Fernando VII con tan solo diecinueve años [se refiere a María Luisa Macanaz] ocurre la tragedia del encarcelamiento de su padre creo que hasta agosto de 1816 que concede el perdón Fernando VII[25], pero no le devuelve el ‘Honor perdido’, pues nunca le explicó por qué le encerró Fernando VII. Esos dos años María Luisa vive entre Madrid y La Seca[26]”.

De aquella época guarda la tradición familiar un recuerdo doloroso transmitido por vía oral –cuya veracidad por tanto no puede asegurarse-. Según esta memoria, después de varios intentos infructuosos por parte de Pedro Macanaz, el Rey aceptó reunirse con su hija María Luisa para tratar la rehabilitación del ex ministro. Lejos del objeto de la visita, el Felón intentó forzar sexualmente a la joven María Luisa quien quedó espantada. La asaltada se libró del lance gracias a que cayó un jarrón y por el ruido acudieron otras personas a la estancia.

En los años posteriores, sabemos que Isidro y Gabino fueron admitidos en el Real Seminario Patriótico Bascongado y de Nobles de Vergara. El primogénito entró el 28 de junio de 1817 con fecha de salida 7 de julio de 1819; mientras que la estancia de su hermano Gabino se produce entre el 28 de junio de 1817 y el 29 de mayo de 1819. Las referencias a Gabino terminan aquí, la tradición familiar transmite que murió joven, aunque no lo disponemos de respaldo documental que lo acredite.

Aun cursando estudios en el  Seminario de Nobles, Isidro contrajo matrimonio[27] con María Lorenza Serapia Maldonado Gimeno el 7 de septiembre de 1818 en Santa María de la Asunción (Rueda, Valladolid), fueron testigos Cristóbal Gimeno y Joaquín Maldonado. María Lorenzo[28] nació el 14 de noviembre de 1797 en Rueda, donde fue bautizada en Santa María por su tío carnal y párroco Rosendo Maldonado, actuando de padrino su también tío Jacinto Maldonado[29]. Por otro lado, María Lorenzo era hermana de Joaquín Zeferino Maldonado de Guevara y Gimeno-Bayón, marido de María Luisa Macanaz, produciéndose por tanto un doble cruce entre ambas familias. Los Maldonado de Guevara eran un linaje nobiliario radicado desde finales del s. XVI en diversas localidades de Valladolid (la capital, Portillo, Íscar, Rueda) y que gozaban de varios vínculos heredados por el mencionado Joaquín: señoríos de Peñarrubias (Segovia), La Cabra y Hernancobo (ambos en Salamanca); mayorazgos de Zúñiga de Avellaneda (Cogeces de Íscar, Valladolid), Cieza (Íscar), entre otros.

El matrimonio formado por Isidro Macanaz y María Lorenzo Maldonado tuvo numerosa descendencia, al menos:

-          María del Carmen Pía[30], bautizada en La Seca el 13 de julio de 1819.
-          Facundo María Isidro, bautizado en La Seca el 28 de noviembre de 1820.
-          Isidro Acisclo[31], nacido en La Seca el 17 de noviembre de 1821 donde fue bautizado el día 18 en Nuestra Señora de la Asunción, fueron padrinos sus familiares Rosendo Maldonado, párroco y beneficiado de Rueda, y María Gimeno Bayón, natural y vecina de Rueda.
-          Higinio Isidro[32] José, bautizado en La Seca a 12 de enero de 1823
-          Joaquina Josefa Sergia[33], nacida en La Seca el 7 de octubre de 1825 donde fue bautizada el día 9 en Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus padrinos José Maldonado y Joaquina Gimeno, naturales y vecinos de Rueda.
-          Anselma Andrea Manuela[34], nacida en La Seca el 21 de abril de 1827 donde fue bautizada el día 24 en Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus padrinos su tío Andrés Maldonado Gimeno, natural de Rueda, y Manuela Galindo Bayón, natural de La Seca y a quien suponemos también familiar.
-          María Luisa[35] Bartholomea Josefa[36], nacida en La Seca el 24 de agosto de 1829 donde fue bautizada el día 25 en Nuestra Señora de la Asunción. Fueron sus padrinos José Fernández de la Mela[37] y Manuela Galindo Bayón.
-          María de las Candelas[38], nacida en Valladolid según consta en su testamento de 1850, cuando tenía 19 años, con lo que debió nacer en 1831 ó 1830.

De tal numerosa sucesión, tan sólo sobrevivieron a Isidro Macanaz padre cuatro hijos: Isidro, Higinio, Luisa y María de las Candelas[39], según se desprende del Diario de Avisos del 31 de diciembre de 1844 que da cuenta de su fallecimiento en Valladolid a 9 de septiembre de dicho año. La noticia refiere una petición de pensión de orfandad a la Sociedad Primitiva General de Socorros Mutuos:

D. Isidro, D. Iginio, Doña Luisa y Doña María de las Candelas Macanaz, huérfanos de D. Isidro Macanaz Pedrosa socio por dos acciones con el número 752 que ha fallecido en Valladolid el día nueve de septiembre último, solicitan la pensión que les corresponda.[40]

Al morir Isidro padre, el tío materno Baltasar Maldonado, abogado de profesión, ocupó un papel importante en la administración de los bienes vallisoletanos de la familia. Su cuñado Isidro Macanaz Lorenzo le nombró mediante testamento tutor de sus hijas Luisa y María de las Candelas, cargo que ejerció respecto a esta última hasta el 11 de septiembre de 1850 –creemos que Luisa falleció poco antes[41]-, cuando la asumió su hermano Isidro mediante escritura de tutoría otorgada en Valladolid.[42] Así, contando Candelas con 19 años “con la facultad de poder elegir curador según la ley, aunque ha estado y está en total sintonía con su señor tío Baltasar, determinó relevarle de tal cargo y elegir al señor compareciente [su hermano Isidro], a cuyo fin acudió en nueve de agosto último el juez de primera instancia de esta capital”. Isidro garantizó sus responsabilidades respecto a la hermana pequeña constituyendo hipotecas sobre varias fincas: casas principales del mayorazgo de Ana de Vargas, Costanilla de San Justo, nº1 y 5 (Madrid), y otras tierras lindantes al norte con el camino viejo de Vallecas (que también creemos heredad de Ana de Vargas), estas dos fincas madrileñas aparecen en la escritura “libres de toda carga y responsabilidad y que le pertenecen por justos y legítimos títulos”. El hermano garantiza su tutoría asegurando que los bienes hipotecados sobrepasa el valor del patrimonio de su hermana, por lo que queda éste cubierto en su totalidad ante posibles responsabilidades por mala administración.

De vuelta a los hermanos Macanaz Maldonado, el 10 de agosto de 1850 otorgan testamento en Valladolid Isidro y Candelas.[43] Isidro se declara soltero y sin sucesión, mismo estado que sus hermanos Higinio y Candelas, avecindados respectivamente en Loja (Granada) y Valladolid. Isidro declara bienes raíces en Madrid y Almagro,[44] y asegura no tener deuda alguna. Nombra juez árbitro, partidor y contador a su hermano Higinio, y herederos de un tercio por mitades idénticas a éste y Candelas. Del restante caudal relicto deja por heredera a su abuela Joaquina Gimeno Bayón –única heredera forzosa-, y en el caso de fallecer ésta a sus dos hermanos por partes iguales.

Por su parte, Candelas nombra heredero de un tercio a su hermano Higinio. Del restante caudal relicto deja por heredera a su abuela Joaquina Gimeno Bayón –única heredera forzosa-, y en el caso de fallecer ésta a su hermano Higinio. Entre las disposiciones testamentarias queda reflejado una crítica poco velada a su tutor y tío Baltasar: “Declaro que los bienes raíces y demás derechos que me pertenecen en Madrid y en Rueda me los administra don Baltasar Maldonado vecino de esta última villa, como tutor que me fue nombrado por mi señor padre en el testamento que otorgó y bajo cuya disposición falleció el año pasado de mil ochocientos cuarenta y cuatro, sin que hasta ahora haya rendido cuentas de ningún género, lo que he creído conveniente anotar para que conste”. Por lo visto la relación de los hermanos Macanaz Maldonado con su tío Baltasar no estuvo exenta de tensión, aunque Isidro Macanaz suavizase el tono al asumir la tutoría de su hermana en septiembre del mismo año (“ha estado y está en total sintonía con su señor tío Baltasar”).

Respecto a la biografía del tío tutor, su nombre completo era Baltasar Luciano Maldonado de Guevara y Gimeno. Nacido en Rueda el 8 de enero de 1799, fue bautizado al día siguiente en Santa María de la Asunción.[45] Ejerció como alcalde mayor de Villagarcía de la Torre (Badajoz), al menos entre 1828 y 1829.[46] A pesar de su periplo extremeño –del que desconocemos causa ni vinculación familiar- desarrolló su trayectoria como profesional y jurista en la provincia de Valladolid:

“Es natural y vecino de Rueda. Licenciado en Derecho, ejerce la abogacía en su pueblo de residencia, según queda reflejado en el “acuerdo de la Real Chancillería para ejercer la abogacía, aprobado el día 22 de mayo de 1823” (…)

En política es de tendencia liberal. En el año 1851 ejerce como alcalde de Rueda. El día 1 de abril de 1854 inicia sus actividades como diputado en la novena legislatura isabelina, por el partido de Medina[47], prestando juramento y tomando posesión del cargo. Asiste a las cuatro sesiones que se celebran, dos en el mes de abril y dos en mayo, manteniéndose en el cargo hasta el 18 de julio del mismo año, fecha en la que es disuelta la legislatura por la Junta Provisional del Gobierno de la Provincia”.[48]

Autor: Rafael Delgado Maldonado de Guevara
maldocanaz@gmail.com
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Nos ponemos a disposición del lector interesado en esta temática para ampliarle información, así como agradecemos a los lectores que compartan con nosotros sus conocimientos.



[1] Según el año la calle puede encontrarse referida como del Tentetieso, Costanilla de San Justo o calle del doctor Letamendi.
[2] Fíjese el lector en la utilización del nombre Isidro/Isidra en la familia, para reivindicar la conexión con el Labrador una vez que el apellido Vargas quedaba muy postergado por sucesiones femeninas –tradición que la familia mantendrá hasta nuestros días-.
[3] Datos obtenidos de las fichas personales de Isidro y Gabino Macanaz y de Pedrosa, Archivo Municipal de Bergara – Fondo A.R.S. Seminaristas. La ficha remite a Martínez Ruiz, Julián. Filiación de los Seminaristas del Real Seminario Patriótico Bascongado y de Nobles de Vergara. San Sebastián: RSBAP. 1972.
[4] Notas manuscritas de Mercedes Maldonado de Guevara Toledano, compartidas por su hermana Carmen con el autor de este blog a principios de 2017.
[5] Las anotaciones familiares sitúan su muerte ocho meses después de nacer su hijo Gabino, esto es, octubre de 1799.
[6] Miguel Lasso de la Vega. Historia Nobiliaria española: contribución a su estudio, Volumen II. Editorial Maestre, 1953. Pág. 205.
[7] Kalendario Manual y Guía de Forasteros en Madrid para el año de 1802. Madrid. Pág. 92.
[8] Los siguientes datos recogidos de Francisco Precioso Izquierdo. Melchor Macanaz. La derrota de un “héroe”. Cátedra, 2017. Págs. 383-387
[9] El autor de este blog cree que los vínculos familiares de Pedro Macanaz con la Casa de Iván de Vargas y el culto a San Isidro tuvieron un papel destacado en su cercanía a la Familia Real, por motivos que expondremos en otras entradas.
[10] Aunque no tenemos constancia documental, damos credibilidad a este hecho por varios motivos. En primer lugar, aún se conserva una lámpara que al parecer fue el regalo de la madrina a su ahijada. Además de ello, el nombre de María Luisa se repite en la familia Macanaz hasta la actualidad en recuerdo de la reina parmesana. El nombre también recuerda a la reina María Luisa Gabriela de Saboya, consorte de Felipe V y protectora en su día de Melchor de Macanaz, célebre abuelo de Pedro.
[11] Francisco Precioso Izquierdo. Melchor Macanaz. La derrota de un “héroe”. Cátedra, 2017. Pág. 387.
[12] Francisco Precioso cita a este respecto a: Miguel Artola. La España de Fernando VII. Pág. 102; Geoffroy de Grandmaison, L’Espagne et Napoléon, vol. 3, París, Plon-Nourrit, 1908-1931, pág. 16.
[13] Francisco Precioso cita a este respecto a: Biographie des hommes vivant ou historie par ordrealphabétique de la vie publique de tous les hommes qui se sont fait remarquer par leusr actions ou leurs écrits, vol. 4, París, Michaud, 1816-1819, págs.. 270-271.
[14] Francisco Precioso Izquierdo. Melchor Macanaz. La derrota de un “héroe”. Cátedra, 2017. Pág. 387.
[15] Biographie des hommes vivant ou historie par ordrealphabétique de la vie publique de tous les hommes qui se sont fait remarquer par leusr actions ou leurs écrits, vol. 4, París, Michaud, 1816-1819, pág. 270.
[16] Miguel Agustín Príncipe. Tirios y Troyanos. Tomo II, Madrid, Imprenta de don Baltasar González, 1848. Pág. 31.
[17] Este inmueble quizás fuese herencia de su mujer Isidra, a través de su tía bisabuela Francisca Nicolasa César Gudiel de Vargas, cuyo marido Manuel José de Salazar falleció sin descendencia en la calle de la Madera Alta, el 9 de octubre de 1737, instituyendo como heredera universal a su viuda Francisca: Antonio Zúñiga y Montero de Espinosa. Don Luis de Salazar y su Colección. R.A.H. Madrid, 1973. Pág. 30.
[18] QUIN, Michael J. Memorias Históricas sobre Fernando VII. Tomo II. Valencia, 1840. Págs. 8 y 9.
[19] Algunas versiones cuentan que también fue sorprendida en el mismo lecho la francesa Luisa. La cama del decomiso fue conservada en la familia durante muchos años.
[20] Historia de la Vida y Reinado de Fernando VII de España. Tomo II, Madrid, Imprenta de Repullés. 1842. Págs. 79-80
[21] Otros autores como Joaquín Costa y Benito Pérez Galdós recalcan el interés de Macnaaz en reinstaurar las Cortes, aunque varían el grado de representatividad efectiva que pretendía el murcianao para las mismas. Opiniones citadas en Francisco Precioso Izquierdo. Melchor Macanaz. La derrota de un “héroe”. Cátedra, 2017. Pág. 395-396.
[22] Antonio Pareja Serrada, de un artículo de efemérides históricas en una revista, del que disponemos de una reproducción. Desconocemos nombre y fecha de la publicación.
[23] Esta versión coincide con la expresada por el diplomático Courtoys de Anduaga: “Sus enemigos urdieron la trama más inicua para derribarle del ministerio, pues para persuadir al rey de que Macanaz vendía a peso de oro los empleos, y por influjo de una francesa que tenía en su compañía, depositaron […] cierta cantidad de onzas […] marcadas.” José Courtoys de Anduaga. Documentos y notas históricas y políticas..., vol. I [manuscrito conservado en el Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid, núm. 215, s/f, s/n]. Citado en Francisco Precioso Izquierdo. Melchor Macanaz. La derrota de un “héroe”. Cátedra, 2017. Pág. 398.
[24] Nótese la inquina personal que demuestra Fernando VII con su antiguo colaborador, a quien envía preso al mismo penal militar que alojó ya anciano a su abuelo Melchor de Macanaz.
[25] Francisco Precioso también sitúa en “al menos dos años” el cautiverio de Pedro. Francisco Precioso Izquierdo. Melchor Macanaz. La derrota de un “héroe”. Cátedra, 2017. Pág. 399.
[26] La Seca (Valladolid), localidad de origen del abuelo materno de María Luisa, Tomás Lorenzo de Pedrosa, y donde la familia disfrutaba de un patronato familiar sobre el Hospital de Nuestra Señora del Carmen.
[27] Certificado de matrimonio consta en el expediente militar de su hijo Higinio Macanaz, obtenido por el autor en el Archivo General Militar de Segovia.
[28] Disponemos de su partida de bautismo por Gregorio Puertas Méndez, investigador de La Seca.
[29] Jacinto Ignacio Maldonado de Guevara y Gimeno, además de tío carnal, hacía las veces de padrastro, pues contrajo matrimonio con su cuñada Joaquina Gimeno Bayón una vez fallecido su esposo –y hermano de Jacinto- Manuel Maldonado, quien a pesar de morir joven fue presidente de la Real Academia de Derecho Civil y Canónico, y rector de la Universidad de Alcalá de Henares.[29]
[30] Aparece su registro de bautismo en FamilySearch, número de microfilm 1359677.
[31] Disponemos de su partida de bautismo por Gregorio Puertas Méndez, investigador de La Seca.
[32] Destaca la utilización del nombre Isidro en los tres hijos varones.
[33] Disponemos de su partida de bautismo por Gregorio Puertas Méndez, investigador de La Seca.
[34] Disponemos de su partida de bautismo por Gregorio Puertas Méndez, investigador de La Seca.
[35] Como ya indicamos más arriba, el nombre de María Luisa se repite en la familia Macanaz hasta la actualidad en recuerdo de las reinas María Luisa de Borbón-Parma y María Luisa Gabriela de Saboya.
[36] Disponemos de su partida de bautismo por Gregorio Puertas Méndez, investigador de La Seca.
[37] En la partida de bautismo aparece ‘Fernández de la Mena’, pero creemos que era Fernández de la Mela, linaje de Madrigal de las Altas Torres con el que los antepasados de la bautizada tenían parentesco y relaciones políticas desde varias generaciones atrás, bien documentadas gracias al cronista oficial de la villa, Ángel Luis Portillo.
[38] En el árbol ‘Señores de Macanaz’ obrante en el archivo familiar de los Maldonado de Guevara aparece referida como Candelaria.
[39] Creemos que los restantes hermanos morirían muy jóvenes ya que ni aparecen reflejados en el árbol ‘Señores de Macanaz’.
[40] A pesar de este llamamiento en 1844, el árbol ‘Señores de Macanaz’ recoge el fallecimiento de Luisa en 1843, lo que no concuerda ni con el Diario de Avisos ni con un pleito posterior sobre el Hospital de Nuestra Señora de la Seca, donde aparece Luisa representada por su tío Baltasar Maldonado en 1848: Ángel Suárez Aláez. Historia de la Villa de la Seca. Diputación Provincial de Valladolid, Valladolid, 1997. P.92.
[41] Como vimos en la anterior nota al pie, el 1848 Luisa aparece representada en un pleito por su tío Baltasar Maldonado, mientras que no aparece en los testamentos de sus hermanos en 1850. Creemos que falleció entre 1848 y 1850.
[42] Archivo Histórico Provincial de Valladolid: Protocolos notariales, legajo 15885. Disponemos de reproducciones gracias a Carlos Arranz Santos.
[43] Contamos con reproducciones de los mismos gracias a Carlos Arranz Santos.
[44] Dichos inmuebles se refieren a las casas principales del mayorazgo de Ana de Vargas en Madrid (San Justo), según testamento de 1563, y creemos antiguos vínculos con la familia Juren de Almagro, antepasados remotos de los hermanos Macanaz Maldonado.
[45] Aparece su registro de bautismo en FamilySearch, número de microfilm 1332386.
[46] Adolfo Barredo de Valenzuela. Nobiliario de Extremadura, volumen IV, pág. 165:Baltasar Maldonado de Guevara, Alcalde Mayor de Villagarcía de la Torre, Padrón Real Audiencia de Extremadura de 1829”. En Calendario Manual y Guía de Forasteros en Madrid del año 1828 también aparece como alcalde mayor de Villagarcía.
[47] Medina del Campo, Valladolid.
[48] Antonio de Anta. La Diputación Provincial de Valladolid en el s. XIX (1813-1874). El puente entre el Estado liberal y los Ayuntamientos. Editado por la Diputación Provincial de Valladolid, 2014. Pág. 524.

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